Ser y no ser…” He aquí el gran hallazgo

Retratarse, decía, de la mejor manera que cada uno sabe o puede: “Somos y no somos…”, así pues, con un perfecto y paradójico juego de dobles que, hablando de títeres, de Bambalina y de estos textos, no podemos ni queremos dejar de lado. Y digo esto porque aquello que más he retenido en mi cabeza después de leer estas páginas son las siguientes palabras incluidas en el segundo texto: “Afortunadamente para mí, he descubierto el placer y la riqueza de la pura contradicción. Amo y odio a los títeres porque son importantes para mí y dan sentido a mi vida”. Y han permanecido en ella —y disculpen mi atrevimiento— porque estas palabras parecen apuntar directamente al meollo de Bambalina, ya que seguramente de un estado de contradicción, o si se quiere, de debate, de conflicto, de oposición, de no resignación o de insatisfacción, es desde donde puede surgir la creatividad y esa constante necesidad de investigar, de transformar, de repensarse.

Sin ese estado descrito por Jaume Policarpo, imagino que compartido y asumido por su hermano Josep, la compañía no habría recorrido por territorios diversos, a menudo arriesgados, e, incluso, no siempre conquistados al cien por cien. Quizás Bambalina seguiría siendo y haciendo más o menos lo que era y hacía veinte o diez años atrás, cuando ya presentaba obras bien hechas, y no se hubiera enrolado en aventuras varias de la mano de títeres y actores; de niños y adultos y de todos juntos; de directores, autores, músicos o bailarines; de creadores, de públicos y de lenguajes diversos, entrelazados, mezclados, puestos del derecho y del revés.

Sin esta contradicción y, lo que es más importante, sin la asunción de la contradicción —si acaso descrita aquí a manera de striptease, un tanto impúdico, como corresponde al ego del artista—, Bambalina no habría podido viajar, desde Albaida, por todo el planeta (o casi) y no habría podido, ni siquiera, continuar reinventándose durante 25 años, en un ejercicio reiterado de travestismo que los ha llevado a acabar siendo simplemente Bambalina. Lo cual, estoy plenamente convencido de ello, no podía haber sido de manera diferente, ya que han sabido —como una gran lección— rodearse de muchos y motivadores compañeros de viaje; en ocasiones puntuales, en otras, convertidos ya en otros hermanos de trayecto.

El viaje, la singladura, el trayecto no habrá sido fácil, como perfectamente y con humor reconciliador se nos explica en el primer texto; como no lo ha sido ni lo es para mucha gente que desea y pretende vivir y crecer siendo artista. Nadie ha dicho que las cosas sean ni tengan que ser fáciles. Lo que han de ser, seguramente, son movilizadoras, desconocidas, incentivadoras, ambiguas o, como mínimo, de dos caras; han de ser, sobre todo, intensas y enriquecedoras. Y esas características —así me lo han trasmitido – las veo en estos escritos. Y, por eso, las palabras de Jaume me vuelven comprensible la historia de la compañía, sus espectáculos, su energía y la voluntad de acometer nuevos retos, de no parar, de continuar.

Ramon X. Rosselló

ÍNDICE

MIRADAS PARA MIRARSE

Prólogo de Toni Tordera

Textos de:
Enric Benavent, Carlos Pérez, Joan Olivares, Paco Bascuñán, Román de la Calle, Rodolf Sirera, Gemma Lluch, Juan Vte. Martínez Luciano, Antoni Tordera, Juan Luis Mira, Vicent J. Escartí, Pilar Pedraza, Manel Rodríguez Castelló, Joan Cerveró, Bartolomé Ferrando, Juli Leal, Alfons Cervera, Emili Piera, Juanjo Prats, José Monleón, Mariví Martín

EL LÁPIZ DE UN TITIRITERO CONTRARIADO

Prólogo de Ramón X. Rosselló

Textos de Jaume Policarpo:
– Siempre me pillo la mano cuando cierro la maleta de los títeres (1994)
Ideas en torno a la creación escénica (1998)
– Bambalina, teatre practicable (2005)

VIAJAR EN COMPAÑÍA

Textos de Josep Policarpo