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¿Lloro? ¿Rio? Marisol Limiñana

¿Bambalina 40 años? ¡OMG! ¿Lloro? ¿Rio? Pues las dos cosas, como casi siempre. No fue amor a primera vista, a pesar de pertenecer a la misma generación de teatreros nos veíamos poco aquellos primeros años 80, coincidíamos en las programaciones, sabíamos de la existencia del otro, pero no llegamos a entablar amistad. Fue en los 90 cuando nuestras vidas se cruzaron. Ir a Sevilla a la Expo 92 dentro de aquel proyecto que lideró Miguel Bosé para programar en El Palenque creo  que nos acercó. ¡Miguel Bosé! ¡OMG! Bambalina y Jácara fueron seleccionadas…   Jóvenes Valores del Siglo XXI” se llamaba aquello… y nosotros, jóvenes todavía del siglo XX, nos encontramos. Cuánto reímos recordando aquella época…ya se puede catalogar de época.

Como gerente de  Jácara hice más viajes a Valencia que un representante de calzado, se empezaba a construir el tejido empresarial de las compañías, profesionalizar la gestión de los distintos proyectos era inaplazable, habíamos empezado sólo con ímpetu y osadía pero ya se necesitaba ordenar aquello, si no, el talento se desparramaba y diluia en mil iniciativas descoordinadas. Se creó AVETID, y nos reuníamos para todo todas las semanas… reuniones, y más reuniones (creo que  he desarrollado una alergia contumaz a la reunión) y así se fraguó nuestra amistad, a bade de reuniones; viéndonos en eventos, riéndonos después, contándonos nuestras vidas… Josep, Ángeles y yo. Y así acabamos el siglo XX.

Entonces surgió el proyecto UBÚ, ya en el siglo XXI, pero a principios… 2004 ó 2005 …Bambalina, Jácara y Paco Bascuñán, nos unimos para sacar adelante aquella locura. La osadía de Jaume nos empujó a todos. Jaume (propuesta escénica y dirección) , Juan Luis (versión-texto), Paco (diseños varios), Amores (composición musical)… Los creadores disfrutando como cochinos , Lupe, Josep, Ángeles y yo, los “productores ejecutivos”, marujas cristianas sufriendo.  ¡Merdre! ¿Por qué no íbamos a poder hacer una producción en la Nau de Sagunt? Se alinearon los planetas y salió adelante. El proyecto fue aprobado por lo que era entonces Teatres de la Generalitat  y se estableció la fecha de estreno. Un Ubú gamberro, no podía ser de otra manera… con actores, marionetas, música en directo, tracas, una moto… La escenografía era eso que se dice un personaje más… En realidad la Nau de Sagunt era una parte importante de la propuesta, ese espacio físico, donde antaño se fabricaban trenes, impresionaba mucho. Un Juanjo Llorens que entonces no trabajaba mucho en Valencia haría las luces… LA NAVE DE LOS LOCOS… Mamen, Pep, Ángel, Gloria, Gemma, Inma, Paco, David, Pedro, Monte, Gadea, los Amores, Espe, Vicen, Kika, Provi, Ximo, Xavi, Paquito, Merche, Gallego, Juanjo, Felipe, Salva, Samuel, Alberto…y muchos más del equipo de maquis  y técnicos de los que no recuerdo su nombre pero si sus caras…

Son mil recuerdos y cien mil anécdotas que contar de aquella producción. Podría escribir un cuaderno como el que hizo Paco Bascuñán, solo que el suyo era precioso, con sus dibujos y sus notas… y yo me limitaría a relatar con cierta gracia jacarandosa cada una de las anécdotas de aquella aventura; una especie de Sálvame de Luxe entreverado de batallitas de la abuela…

Ensayos en L’Altre Espai, la producción ya en marcha, el calendario se cumplía…Y el día que llegó la escenografía a la Nave de Sagunt… ¡OMG! Enorme, blanca impoluta… figuraba un enorme sumidero…como un plato de ducha tradicional de la marca Roca…y ¡toda la Nau llena de palomas que se cagaban por todas partes!!! Jornadas extenuantes, un calor espantoso, era agosto, y mucha risa para contrarestar. Los actores no podían con su alma, el trabajo físico era muy bestia, Inma y Pedro preparaban  los entrenamientos y creaban las coreografías, luego venían las sesiones con los Amores, aquellas canciones dificilísimas… pero estaba Gloria, que era capaz de hacer todo lo que le pedía Chapi, se pasaba el día entero conectada a unos auriculares escuchando y aprendiendo aquellas melodías imposibles. Y estaba Mamen, con la que todos reíamos hasta dolernos la barriga… Y la peluca de Madre Ubú … si las pelucas hablaran. También estaba Pep Cortés, que venía con sus niñas, Aitana y Pirena y  Joan Gadea, siempre tan cumplidor… 

El entusiasmo de todo el equipo era proporcional al tamaño de las naves (por aquel entonces se decía que era equivalente a dos campos de futbol). Paco Bascuñán hizo un cuaderno muy chulo con apuntes y dibujos sobre la producción (el tamaño del cuaderno era normal).

Hay gente que ya no está, Pep, Paco, Felipe -que hizo un trabajo tremendo con el sonido-, no era nada fácil sonorizar aquello, sólo para los Amores había un escenario, atiborrado con todos sus instrumentos, sus bidones, sus trompetillas… los actores cantaban, bailaban y se movían por toda la nave, bajaban y subían de un andamio con ruedas mientras  se movía… ¡Aquel andamio!Otro personaje.

El día del estreno me fumé un paquete de tabaco en una hora, luego me puse malísima de una sobredosis de nicotina… Mucho protocolo, pero el día que vino Pepe Monleón con su familia a ver la función, nos sentimos verdaderamente honrados…. Ya estaba muy mayor, me impresionó su altura, su fortaleza… aunque le costara caminar, su prestancia y humildad te atrapaban.

El  capitán de aquella nave, Jaume, era el que mantenía la serenidad, el barco siempre nivelado.. A mí me daba miedo que aquello, con tanta gente, con tanto cansancio acumulado, con tanta responsabilidad encima, tanta presión, explotara en un momento dado, pero Jaume templaba y mandaba. 

No dio una voz nunca, ni se puso histérico, años después, trabajando ya para Bambalina he reparado en que tiene un don para dirigir a un equipo, sobre todo a un equipo artístico-técnico. No sólo tiene paciencia e inteligencia para transmitir su idea del espectáculo y dirigir a los actores es que tiene una capacidad de adaptación a las circunstancias y al momento, es muy hábil, y eso en una producción se agradece mucho.

Aquello fue una proeza, como lo de cumplir 40 años haciendo teatro de manera ininterrumpida. Y lo que es la vida, he acabado trabajando para Bambalina cuando pensaba que ya no volvería a trabajar en esto. Qué afortunada he sido de encontrarme con Ruth en el camino. Jaume lo volvió a hacer, volvió a crear equipo. He vuelto a casa.

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